AGUSTÍN HERNÁNDEZ NAVARRO
LA TRASCENDENCIA DE LA ARQUITECTURA
autor
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Romain Roy-Pinot
El 10 de noviembre de 2022 murió el arquitecto mexicano Agustín Hernández Navarro a la edad de 98 años. El arquitecto, formado en la UNAM tuvo como grandes mentores a Mario Pani, José Villagrán, Enrique del Moral, Augusto Harold Álvarez.1 Hernández Navarro tenía mucha admiración por el trabajo de Armando Franco, que decía que era un genio, [contaba con la amistad de] Teodoro González de León, Abraham Zabludovsky, Guillermo Rossell de la Lama, [Fernando] Barbará Zetina, Ramón Torres –que era su gran amigo– Antonio Artigas, Carlos Ortega, Carlos Contreras, Carlos Flores Marín, en fin, tanto grandes arquitectos que lo acompañaron y que siempre estuvieron con él.2 Su obra se inscribió en coherencia con su tiempo aunque se distinguió indudablemente de la expresión plástica de sus contemporáneos; logró transmitir la brutalidad de la modernidad y hacer referencia al legado cultural mexicano, con una postura sumamente vanguardista. Aunque algunos de sus edificios parecen sacados directamente de la ciencia ficción, la obra de Hernández se caracteriza por su diversidad y sus contradicciones.3
El Heroico Colegio Militar (México, 1975) y el Taller de Arquitectura Praxis (México, 1975) se afirmaron como los dos proyectos más emblemáticos del arquitecto; sin embargo, su proyecto favorito era el Centro Calakmul (México, 1994), ubicado en Sante Fe y apodado "La lavadora". Hacer arquitectura, no es diseño –diseñar viene del dibujo– no es dibujar, es pensar.4 Más allá de arquitecto, Agustín Hernández Navarro era artista y poeta; sus amistades se acuerdan de él como un gran pensador de la arquitectura.5 El acto de hacer arquitectura fue para Hernández Navarro un ejercicio de creación introspectiva: no debes repetir para no perder tu calidad de creador y seguir haciendo más, desde adentro de ti.6 Me gusta decir que le debo al periférico mi carrera, porque muchas ideas se me ocurren mientras conduzco y estoy en el tráfico, y he pasado incontables horas en el periférico. Definitivamente soy una persona contemplativa, ése es mi enfoque del diseño.7 Incluso cuando la computadora empezó a democratizarse, Hernández Navarro seguía trabajando en bocetos, todas sus obras nacieron de la punta de un lápiz.8 Concebía la mano como una extensión de la mente, [...] lo que su pensamiento emanó, fue lo que se convirtió en piedra.9 Si algunas personas han calificado sus obras de futuristas o se enfocan en la invocación de elementos socio-culturales pasados, la arquitectura de Hernández Navarro es sumamente cartesiana; para mí, la arquitectura es la unión de estructura, forma y función. Esa ha sido mi ley, por así decirlo.10
a leer: ARMANDO FRANCO
1. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
2. — ibid.
3. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
4. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
5. — ibid.
6. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
7. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
8. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
9. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
10. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
Agustín Hernández Navarro,
retrato del arquitecto, frente a su taller de arquitectura “Praxis”, en 2019.
© Dorian Ulises López Macías
Este artículo se basa en entrevistas que dió el arquitecto en el transcurso de esos últimos 5 años así como en una conferencia que dieron Gonzalo Arenas y Rafael Villegas-Guillot, arquitectos, colaboradores y amigos cercanos de Hernández Navarro. Esta última fue organizada por la Academia Nacional de Arquitectura y presentada el 29 de noviembre de 2022. Recopila imágenes –comentadas con anécdotas y reflexiones muy pertinentes– tanto de los edificios más famosos de Hernández Navarro como de los menos difundidos, de sus proyectos no construidos, esculturas y piezas de mobiliario. La obra de Agustín Hernández Navarro se articula alrededor de varios lemas que siguen resonando en las mentes de los que constituyen su círculo amical y profesional; uno parece resumir mucho de sus conceptos: la arquitectura de hoy debe de tener algo del pasado y mucho del presente.11 La obra de Hernández es a la vez contemporánea, vanguardista y atemporal. Para entenderlo, nos interesamos en tres ejes de reflexión: la cuestión de la forma y de la geometría, la invocación de la herencia cultural y la inscripción de la obra de Hernández Navarro en su contexto de creación.
11. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
“geometrizar”: forma, volumetría y libertad
Gonzalo Arenas recuerda que, para Agustín Hernández Navarro, si siguiéramos siempre las reglas que nos pide la geometría, nuestras obras serían perfectas como la geometría lo es.12 En los proyectos del arquitecto, es evidente que la geometría es una suerte de obsesión; la Casa Álvarez (México, 1971-1975) como la Residencia Arcos (México, 2009) reúnen una multitud de formas elementales que se responden una a la otra en una misma proporción mientras que en la Escuela de Ballet Folklórico de México (México, 1968) o en la Residencia Amalia Hernández (México, 1971) confrontan paralelipedos y volumenes más “orgánicos” que cohabitan con más flexibilidad dentro de una misma rigor geométrica. Las dualidades forman parte de la vida, y espero que eso se refleje en mi obra. He utilizado muchas formas, pero a la hora de la verdad, la geometría es mi religión. He utilizado todas las formas geométricas existentes: círculos, triángulos, cuadrados, rectángulos.13 Existe una confrontación entre la rigidez de la geometría y una libertad en deconstruir las figuras; Rafael Villegas-Guillot habla de una “libertad en el orden” y [...] “orden con libertad”.14 Mucha gente piensa que las retículas o el seguir una geometría es limitante para el arquitecto y Agustín, si algo nos enseñó [...] es que al revés la geometría es lo que nos da libertad para crear.15 A través de los procesos conceptuales de Hernández, podríamos hablar de una suerte de “libertad contenida”, ya que lo que no respondía a una retícula, no le gustaba, estaba fuera de orden y estaba en caos.16
12. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
13. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
14. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
15., 16. — ibid.
la Casa Álvarez,
Ciudad de México, México. 1971-1975.
© FA UNAM
la Residencia Arcos,
Cuernavaca, México. 2009.
© Architectural Digest
En su trabajo, Hernández logró generar poesía a través de una geometría rigurosa, se afirmó como un geómetra y un matemático a fondo, porque como se dice, el arte sin ciencia nada es; y todo lo que hizo, lo hizo con ciencia.17 En 1989, publica el libro de poemas Gravedad, Geometría y Simbolismo que revela la poesía intrínseca de lo geométrico. En muchas obras, evoca a la naturaleza como primera inspiración geométrica y concibe la arquitectura como un organismo, hecho de componentes; por lo tanto, se diseñaba el mobiliario interior y los elementos de cada una de las casas o de los lugares que se diseñaban, era muy importante para él que hubiera esa integración de los muebles con lo tectónico.18 Los usuarios eran por lo tanto parte integral de la consideración arquitectónica: el espacio se apodera de nosotros, nosotros de él. Si estamos en un cuarto cúbico, somos cubo; si estamos en un espacio esférico, nos sentimos esfera. Es la simbiosis que existe entre el espacio y el hombre.19 Agustín Hernández Navarro quisó generar, a través del espacio, nuevas maneras de aprehender el espacio y de encontrar en relación con él; y él mismo se dejó enternecer por su propio juego espacial, ya que en la conferencia Homenaje Póstumo. de la Academia Nacional de Arquitectura, los ponentes revelan que la escalera de acceso del Taller de Arquitectura Praxis (México. 1975) –hecha de resortes y placas metálicas– era el rincón favorito del arquitecto. La volumetría de los espacios es vivida como una herramienta sensorial. El objetivo es dotar a cada lugar de lo que yo llamo un pulmón "psicobiológico". No se puede sobrestimar el efecto que tiene en quien vive allí tener un espacio de doble altura en una casa. Incluso una casa pequeña como la Casa de Adobe (Xalatlaco, 1986), que acabó ganando varios premios, tiene un pequeño patio, de apenas cuatro por cuatro metros, a doble altura. Es el pulmón de la casa.20
17. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
18. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
19. — Anaya, M. L., Arcila, G. y Hernández Navarro, A. (2017) La arquitectura es una escultura habitable, Glocal Design Magazine nº 40, Homenaje Agustín Hernández.
20. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
interior de la Casa Álvarez,
Ciudad de México, México. 1971-1975.
© FA UNAM
la Residencia Amalia Hernández,
Ciudad de México, México. 1971.
© Julius Suliman
Por lo tanto, más allá que por motivos plásticos, la “forma” está invocada como una respuesta óptima a la experiencia del espacio; cualquier forma que elija tiene que obedecer a una función. Nada es arbitrario.21 Para Hernández Navarro, el buen uso de la forma puede cumplir con todas las expectativas y necesidades del espacio. No creo que los arquitectos deban utilizar el color para definir el espacio. Eso lo tienen que hacer los pintores. La forma es tan rica que, si sabes utilizarla, no necesitas el color. Para mí, el color en arquitectura es como el maquillaje, un truco para conseguir un resultado que se puede lograr con volúmenes puros. Creo que hay que utilizar la luz y la sombra para resaltar el material en lugar de taparlo. Si no, no es más que escenografía.22 El paralelo con otras formas de arte hace ver la obra de Agustín Hernández Navarro como una expresión que da prioridad a la composición antes que a cualquier tipo de ornamento. El recurso geométrico es vivido como una herramienta plástica que no necesita más artificios.
21. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
22. — ibid.
invocar a la herencia cultural.
El Heroico Colegio Militar (México, 1976) se impone como el mayor proyecto del arquitecto, tanto por su envergadura como por su capacidad de transcribir muchos de los conceptos claves de Hernández Navarro. Es innegable que me he inspirado mucho en las formas prehispánicas, no sólo arquitectónicamente hablando, sino incluso en el urbanismo del México antiguo, es una fuente de asombro para mí. El Colegio Militar se basa en el concepto de los centros ceremoniales precolombinos.23 Si a primera vista, la invocación de lo prehispánico en el trabajo de Hernández Navarro podría parecer exclusivamente formal, esta referencia es a menudo reivindicada como una herencia teórica, urbana y social. Rafael Villegas-Guillot afirma que su amor a lo prehispánico, a lo maya, a lo mesoamericano, [...] era, no nada más en el aspecto externo, sino [que] le gustaba la parte profunda de lo arquitectónico, le gustaba la cosmología, la arqueoastronomía.24 Todavía en el caso del Heroico Colegio Militar (México. 1976), Gonzalo Arenas afirma que la propuesta era arrasar la parte de arriba como Monte Albán para que se hiciese una gran plataforma y sobre ella tener el Colegio Militar.25 Al respecto, Rafael Villegas-Guillot habla de la armonía con la naturaleza y evoca no sin humor a un feng shui mexica [dónde] el edificio de Rectoría o de Dirección está viendo precisamente al poniente como todas las grandes pirámides prehispánicas.26
23. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
24. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
25. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
26. — ibid.
Heroico Colegio Militar,
Ciudad de México, México. 1976.
© FA UNAM
En el caso del otro de los emblemáticos proyectos de Hernández Navarro, el Taller de Arquitectura Praxis (México. 1975), Rafael Villegas-Guillot observa la dualidad mesoamericana, [...] al interponerse un elemento con el otro, llega a formar la unidad.27 Es evidente que Hernández Navarro estudió en profundidad la herencia cultural de los pueblos originarios de México y analizó sus capacidades en trascender las épocas. Basta con mirar a los olmecas. Podrían hacer una escultura de [pequeño] tamaño [...] y no se cuestionaría que es un monumento. A eso me refiero, a cómo una figurita olmeca puede tener una fuerza tan extraordinaria. Es monumental, pero no proviene de la escala.28 Y, Gonzalo Arenas hace este mismo paralelo con el proyecto de Praxis: afirma que se releva la elegancia con la que Agustín trató la arquitectura, [...] su arquitectura es monumental, no importa el tamaño,29 la fuerza del gesto arquitectónico lo cumple. Por otro lado, la Residencia Arcos (México, 1976) hace referencia a un pasado más reciente en la historia de México; buscó recordar los patios coloniales, que tenían sus arcos rodeando el patio y a través de los cuales podías llegar a todas las instalaciones de la casa.30 Por lo tanto, en el trabajo de Hernández, las referencias de estrategias espaciales son múltiples y responden a la pertinencia de respuesta hacia programas y contextos dados.
27. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
28. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
29. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
30. — ibid.
Taller de Arquitectura Praxis,
Ciudad de México, México. 1975.
© FA UNAM | Agustín Hernández Navarro
En otros casos, las referencias prehispánicas parecen ser guiados por motivos puramente formales, como en el caso del Complejo Médico de Gineco-Obstetricia IMSS San Jerónimo (México, 1974). Rafael Villegas-Guillot comenta que los volúmenes redondos se inspiraron en la cultura purépecha, de la zona de Pátzcuaro.31 En el caso de ciertas “reinterpretaciones” formales de conceptos ancestrales que hizo Hernández, podríamos hablar de “simbolismo”. Este empleo de formas simbólicas se podría percibir como una postura anacrónica en contradicción con la ambición universal de la arquitectura moderna. Siempre me han interesado los símbolos. [...] Hasta el Renacimiento, los símbolos se utilizaban mucho en arquitectura. Luego dejaron de usarse, lo que me parece una pena porque es un sistema de significado que trasciende épocas y culturas. El cuadrado y el círculo son significantes universales de la tierra y el tiempo. Otros símbolos representan lo femenino y lo masculino. Los aztecas y los chinos tienen representaciones similares de los opuestos. Incluso la catedral gótica trata esencialmente de la unión de la tierra y el cielo. No veo por qué la arquitectura moderna no debería hablar de verdades básicas que han formado parte de la humanidad durante tanto tiempo y en tantos lugares diferentes.32 Otro ejemplo es el Centro de Meditación (México, 1974) que toma su inspiración en las ventanas “tao” como las que hay en Palenque33 y en la figura de Quetzalcóatl. La alegoría es un tema recurrente en el trabajo de Agustín Hernández Navarro, esta noción de simbología se afirma como una postura que contradice las convicciones de una arquitectura moderna desprovista de referencias externas y pasadas.
Aunque se dice que todos los mexicanos somos de dos culturas, yo siempre me he sentido mucho más indígena que español, así que es natural que eso se refleje en mi trabajo. No podemos olvidar que en este país somos herederos de un legado glorioso. Ya fuera moldeando el espacio construido o el vacío, nuestros antepasados precolombinos aportaron un ritmo matemático, casi sinfónico, a sus ciudades.34
31. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
32. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
33. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
34. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
Complejo Médico de Gineco-Obstetricia IMSS San Jerónimo,
Ciudad de México, México. 1974.
© Architectural Digest
Centro de Meditación,
Cuernavaca, México, 1984.
© Fotograma de Tetela (2015)
contextualizar la obra de Hernández Navarro.
En mi obra he intentado captar y destilar esa inmensa sensibilidad espacial. Pero, al mismo tiempo, toda arquitectura debe ser de su tiempo. Hago edificios para hoy. Supongo que por eso mis edificios parecen modernos aunque estén arraigados en nuestro patrimonio.35 En el transcurso del siglo XX, pocos fueron los arquitectos que hicieron explícitamente referencia a preceptos espaciales y formales inspirados en culturas ancestrales. Cuando fue el caso, eran referencias sutiles que tenían vocación a establecer una interpretación regional de conceptos universales. En el caso de Hernández Navarro, la referencia ha siempre sido muy transparente, la dimensión prehispánica del Heroico Colegio Militar (México, 1976) o de Praxis (México, 1976) no necesita argumentos. Sin embargo, para él, mirar hacía el pasado no se resume a una cuestión local, ni a estudiar una herencia cultural propia, sino que se ancla en una dimensión colectiva. Le gustaba que lo que hacía tuviera carácter, que lo que hacía tuviera esas raíces mexicanas pero también universales; amaba lo egipcio, amaba lo persa, le encantaba Mesopotamia y de ahí sacó muchas ideas, incluyendo el Oriente lejano como viene a ser China y Japón; sacó muchas ideas que plasmó en sus obras.36 Por lo tanto, para Hernández Navarro, la inspiración en la producción artística de civilizaciones antiguas es evocada como una voluntad de inscribirse en la historia universal de la arquitectura, escrita por diversas culturas durante el transcurso de diferentes épocas.
35. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
36. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
Escuela de Ballet Folklórico de México,
Ciudad de México, México. 1968.
© FA UNAM
Siempre he buscado hacer algo que sea nuevo. Nunca me repito en mi trabajo. Siempre me ha movido el deseo de encontrar formas desconocidas, soluciones que antes no existían. Por eso no tengo un estilo. Tener un estilo es fácil. Para mí es una salida perezosa. Estoy orgulloso de poder decir que cada obra mía tiene su propio vocabulario. No hay nada peor que caer en la repetición de un modo. ¿Qué gracia tiene eso?37 El leitmotiv y lo que liga todos los proyectos del arquitecto es una misma voluntad de innovar y querer trascender los limitantes, sean estructurales, culturales o sociales. Mi camino siempre ha sido el de buscar la originalidad, lo desconocido, de provocar sorpresa. Eso es creatividad. No podría repetirme porque no creo en los estilos. [...] El estilo existía y era justificado cuando había un sólo sistema constructivo, un sólo material, pero ahora tenemos una gran cantidad de sistemas y de materiales para crear.38 Si habría forzosamente que determinar el estilo del arquitecto, el brutalismo sería probablemente el estilo más pertinente pero podría revelarse reductor pensando que ciertos de sus proyectos son también una herencia clara de conceptos sumamente modernos, mientras que otros son prácticamente deconstructivistas o precursores del movimiento high-tech.
37. — Anaya, S. y Hernández Navarro, A. (2019) Interview: Agustín Hernández’s futuristic monoliths inspired by mesoamerican architecture, PIN-UP.
38. — Anaya, M. L., Arcila, G. y Hernández Navarro, A. (2017) La arquitectura es una escultura habitable, Glocal Design Magazine nº 40, Homenaje Agustín Hernández.
Edificio de oficinas,
Tokio 104, Ciudad de México, México, 1965.
extraído de Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández,
Edificio de oficinas,
Praga 56, Ciudad de México, México, 1965.
extraído de Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández,
La producción arquitectónica de Hernández Navarro es muy ecléctica y de cierta forma evolutiva. Es interesante constatar que los edificios de oficinas de las calles de Tokio y Praga (Ciudad de México. 1968) responden a muchos de los preceptos modernos, mientras que se nota una suerte de ruptura a partir del proyecto de la Escuela de Ballet Folklórico de México (México, 1968), probablemente debido a la gran libertad que le ha permitido su hermana, Amalia Hernández, quien fue la que le encargó este edificio. La Residencia Amalia Hernández (México, 1971) fue también un gran marcador, Rafael Villegas-Guillot comenta que presentó esta obra al arquitecto Yamamoto –asistente de Kenzo Tange, amigo de Hernández Navarro– y que le dijo que ”aquí es donde el arquitecto Hernández va empezar realmente a hacer arquitectura.”39 Gonzalo Arenas insiste en el hecho que la obra de Agustín Hernández Navarro sigue siendo sumamente atemporal; al presentar el proyecto de tesis de su mentor, el Centro Cultural de Arte Moderno (1954), afirma que es un proyecto de una actualidad impresionante,40 que bien hubiera podido entregar un estudiante de arquitectura de 2022. La obra de Hernández Navarro es en fin de cuenta inclasificable, ya que el arquitecto veía en cada proyecto una manera de experimentar y volverlo único.
39. — Villegas-Guillot, R. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
40. — Arenas, G. (2022, 29 de noviembre) Sesión 1. Homenaje póstumo. Arq. Agustín Hernández, Academia Nacional de Arquitectura.
conclusión.
Lo que más admiro de Agustin es que, por convicción propia, ha mantenido a lo largo de su vida una constancia y un respeto por las raíces mexicanas. La arquitectura de Agustin corresponde a un lugar, una cultura y un tiempo, y estos factores, dentro de los ámbitos de la arquitectura internacional –y especialmente en este momento– tienen un valor enorme. Con toda mi amistad, admiración y agradecimiento por todo lo que nos has brindado, no solo a nosotros los arquitectos, sino al país entero y al mundo.41 Agustín Hernández Navarro dió clases hasta 2019 y seguía dibujando cotidianamente. Sin dar más detalles, Gonzalo Arenas reveló que se está construyendo el último edificio concebido por el arquitecto. La gran ilusión de su vida era la arquitectura, vivía prácticamente para ella.42 Poco después de la muerte de Hernández, el presidente de la Academia Nacional de Arquitectura, José Francisco Reygadas tramitó la candidatura póstuma del arquitecto para el premio Pritzker. El legado construido y teórico del arquitecto, artista y poeta sigue sumamente vivo.