ÁNGELA GURRÍA

DUALIDAD, MATERIALIDAD, FORMA

autor

Romain Roy-Pinot

 

El 17 de febrero de 2023 murió la escultora mexicana Ángela Gurría, a la edad de 93 años. Con ella, murió una parte de la historia de la escultura moderna en México.

Ángela Gurría Davó nació en 1929 en la Ciudad de México. A mediados del siglo XX y después de haber empezado a estudiar Letras Españolas en la UNAM, decidió dedicarse a la escultura. No siguió formación oficial en arte pero llegó rápidamente a ser aprendiz de Germán Cueto y Mario Zamora. Inició su carrera bajo el seudónimo de Alberto Urías; pero con el tiempo, usó su verdadero nombre, impulsada por la afirmación de una nueva ola femenina en el mundo de la escultura, llevada por Elizabeth Catlett, Geles Cabrera, Helen Escobedo y Lorraine Pinto.1

 

1. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

 

Ángela Gurría,
retrato realizado por Karol Patterson en 1990
© Karol Patterson

 

Gurría era incontestablemente una precursora. Una década después de trabajar como escultora, la artista autodidacta contó con su primera exposición individual en la Galería Diana.2 En los años 60, esculpió Flor del Desierto, una obra de arte realizada en aluminio fundido; fue la primera vez que se usó esta técnica en México. En 1960, fue acreedora a su primer reconocimiento nacional por medio del Premio del Instituto de Arte de México y en 1967, al primer lugar de la III Bienal de escultura.3 En 1968, realizó Señales, una de las esculturas más emblemáticas de la Ruta de la Amistad; ella y Helen Escobedo fueron las únicas mujeres solicitadas para participar en este conjunto de 19 esculturas. En 1970, se realizó otra exposición individual de Gurría en el Palacio de Bellas Artes, afirmando su importancia en el mundo de la escultura. En 1973, se volvió la primera mujer en ser aceptada en la Academia de las Artes de México.

2. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

3. — Archivo General de la Nación (2022, 24 de marzo), La creación de la escultura “Señales” de Angela Gurría, Gobierno de México 

 

Señales,
foto de la escultura Señales (estación 1), parte del conjunto de la Ruta de la Amistad, desarrollado en el marco de los Juegos Olímpicos de 1968.
fuente: El Universal

Señales,
estampa postal de 1976.

 
 

"Me consta la pasión con la que Ángela Gurría se entrega a su trabajo y soy testigo de su constante inquietud. Mujer de su tiempo, lo vive intensamente, nutriéndose con todas las experiencias que caracterizan a este momento extraordinario, en el que le ha tocado en suerte actuar."4 El carácter ecléctico del trabajo de Ángela Gurría se explica tanto por su obsesión en experimentar como por su anclaje con los temas de la actualidad. El Zapatismo y los movimientos del 68 se impusieron como momentos inspiradores para la artista mientras que la ola de violencia que conoció México en los años 90, la inspiró a crear obras como ¡Ya Basta! (1993), la figura de un niño, inspirada en la deidad azteca Xipe-Totec, dios de la vida, de la muerte y el renacimiento.

La obra de Ángela Gurría es difícil de caracterizar ya que oscila entre lo abstracto y lo figurativo, a través de diferentes materiales. Sin embargo, se logran observar factores comunes en el trabajo de la escultora, cuyos enfoques se traducen a través de conceptos como la dualidad, la materialidad y la forma.

4. — Tamayo, R. (1975) Ángela Gurría. texto introductorio al catálogo de la exposición Angela Gurria. Esculturas recientes. Museo de Arte Moderno.

 
 

Ángela Gurría, Escuchar la materia,
serie de fotos de la exposición presentada en
Proyectos Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.
© WhiteBalance

1. – a la izq. se puede observar la obra Flor del Desierto (1960) y en el fondo, Mural de mariposas o Celosía de mariposas (1993).
2.Calavera (1993) y su adecuación como celosía, con similitudes con el Tzompantli que Gurría desarrolló también en 1993.
3. – en el medio, ¡Ya basta! (1993) y en el fondo, Jaguares (la muerte en Chiapas) (2020).

 
 

Ágela Gurría era prolífica, su trabajo conjugaba una multitud de técnicas, materiales y temas, por lo tanto se volvió difícil de “resumir”. Sin embargo, la “dualidad” parece ser una tema recurrente. Daniel Garza Usabiaga —curador de la exposición Ángela Gurria, Escuchar la materia, presentada en Proyectos Monclova en 2021— recuerda que su carrera inició con una suerte de “dualidad” de influencias, formándose con dos mentores cuya manera de esculpir era significamente diferente. En 1951 inició su entrenamiento formal en la disciplina bajo la supervisión de Germán Cueto y, posteriormente, del artista de origen hondureño Mario Zamora. Ambos escultores representan los dos polos entre los que su obra ha transitado, en un ir y venir constante, a lo largo de su carrera. Respectivamente, en un extremo, un sentido experimental y el privilegio de soluciones abstractas; en el otro, el recurso a la figuración y a técnicas escultóricas más tradicionales.5 También podemos encontrar similitudes entre el trabajo de Ángela Gurría y la obra de Geles Cabrera y Manuel Felguérez, cuyas carreras profesionales son contemporáneas a la de Gurría y cuyos trabajos abordan también dos caminos distintos para hacer escultura.

5. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

 
 

serie de esculturas de Ángela Gurría,
fotos de obras presentadas en la exposición
Ángela Gurría, Escuchar la materia. (
Proyectos Monclova, 16.06.21–21.08.21)
© WhiteBalance | Proyectos Monclova

1.¡Ya basta! (1993)
2.Mariposa (ca. 1970)
3.Calavera (1993)

Dualismo,
obra de Ángela Gurría realizada en 1984

© Kati Horna

 

La dualidad de las influencias de Gurría se transcribe en su obra. La obra Señales (1968) aparece como una de las manifestaciones más evidentes de esta noción; representando dos monumentales cuerpos de concretos de valores opuestos: blanco y negro. Este aparente maniqueísmo espacial fue en realidad una manera para la artista de evocar cuestiones más políticas: estos elementos simbolizan la igualdad al no imponerse el uno sobre el otro. Al llevar esta imagen al contexto histórico de los Juegos Olímpicos de México 1968, se puede señalar que Ángela Gurría simboliza a través de esta obra el rechazo a cualquier tipo de práctica, política o sistema que conlleve desigualdad, ya sea de género, de clase o de origen racial.6 La política interviene también en la obra Jaguares (la muerte en Chiapas) (2020) en la cual la escultora se inspiró en una fotografía en la que una mujer indigena se enfrenta a un soldado del ejército mexicano durante un conflicto armado en la década de los noventa.7 El díptico escultórico reúne a dos figuras de jaguares; una suerte de confrontación más que dualidad. La obra Dualismo (1984) es un manifiesto claro a la noción de dualidad. En otras obras, la artista logra transmitir la dualidad en una sola pieza, como Calavera (1993), la representación de un cráneo partido en dos o Mariposa (ca. 1970), en la que resalta la simetría del insecto. A gran escala, el Monumento México (1973), ubicado en la Glorieta Independencia de Tijuana –apodado Las Tijeras– representa dos triángulos erigidos hacía el cielo, uniéndose para formar la “M” de México; que la artista presentó como una alegoría del mestizaje mexicano.

6. — Archivo General de la Nación (2022, 24 de marzo), La creación de la escultura “Señales” de Angela Gurría, Gobierno de México

7. — Abullí I. (2021), "Ángela Gurría, Escuchar la materia", vídeo de presentación de la exposición eponima, presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

 

Mujer con búho,
escultura de Ángela Gurría, realizada en 1962.
© WhiteBalance | Proyectos Monclova

 

La materialidad es otro axis esencial para el entendimiento del trabajo de Gurría. Algunas de las piezas de la artista recuerdan la factura de las esculturas de Geles Cabrera, que, como lo vimos en el artículo Monumental, Dimensión pública de la escultura 1927—1979, habla de “piedrez” que vuelve a la escultura de una figura humana más “piedra” que “persona”; Mujer recostada con búho (ca. 1962) es un ejemplo evidente de esta postura. En esta misma lógica, Ángela Gurría tenía como lema: la piedra siente, la piedra es;8 es decir que pensaba que el material con el que tenía que trabajar de alguna manera la guiaba.9 El abanico de materiales y medios que componen la obra de Gurría es amplio y eso se volvió en sí un partido artístico para la escultora. Exploró materiales para abrir nuevos universos de creación. Al identificarme con mi equipo formando una unidad, arquitectos y artesanos descubrimos juntos la voz natural de mi profesión y aprendimos a hablar el lenguaje de la piedra, del metal, del concreto, hasta volverlo escultura.10 Es realmente cuestión de diálogo entre las intenciones de la artista y los límites del material y de los métodos para volverlo obra.

a leer: MONUMENTAL

8. — Abullí I. (2021), "Ángela Gurría, Escuchar la materia", vídeo de presentación de la exposición eponima, presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021..
9. — ibid.

10. — Gurría, Á. (1974) Discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes.

 

Más allá de las posibilidades del material, la forma se volvió la obsesión de Ángela Gurria, sea materializada de manera abstracta o figurativa. El hombre ha relatado su historia y su devenir con palabras, con imágenes, con sonidos: yo, me referiré a la forma, que es mi medio personal de expresión.11 Como lo mencionamos, el material es intrínsecamente vector de forma; como ella misma ha señalado en distintas ocasiones, en varios trabajos realizados [en piedras y minerales] ha aprovechado sus formas naturales, accidentes y formaciones inesperadas.12

11. — Gurría, Á. (1974) Discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes.

12. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

 
 

serie de esculturas de Ángela Gurría,
fotos de obras presentadas en la exposición Ángela Gurría, Escuchar la materia. (
Proyectos Monclova, 16.06.21–21.08.21)
© WhiteBalance | Proyectos Monclova

1.Mural de mariposas o Celosía de mariposas (1993)
2.Calaca II (1995)
3.Cactus (1988)

 

El escultor principia a mostrarse como hacedor de dioses y testigo de costumbres. El arte antiguo era popular y dramático, síntesis del pueblo; el arte moderno es individual en oposición a la masa.13 Tanto en los temas que aborda como en su resolución gráfica y escultórica, la obra de Gurría revisita los códigos del arte popular y los confronta con la modernidad. En el registro puramente gráfico, numerosas esculturas de la artista resignifican símbolos o figuras tomadas prestadas a la “prehispanidad” o los componentes de una suerte de “mexicanidad”. Estos grafos se inscriben en lógica con métodos de representación modernos: sintetización de formas, simetría, “logotificación”; es el caso de obras como Calaca II (1995), Cactus (1988) o Mural de mariposas (1993). En este sentido, existen paralelos con Manuel Felguérez –por ejemplo, Muro de Calaveras (2002-2014), la celosía que delimita el perímetro del Museo de Antropología– o el trabajo de Juan Soriano al “geometrizar” figuras de la fauna; ambos siguiendo dogmas de representación escultórica desarrollados a inicios del siglo XX por escultores como Luis Ortiz Monasterio o Oliverio Martínez de Hoyos.

13. — Gurría, Á. (1974) Discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes.

 
 

serie de esculturas monumentales de Ángela Gurría,
en tan sólo 4 años, Gurría realizó 3 conjuntos escultóricos de dimensión urbana.

1.Juguetes Populares, 1972. Toluca (Estado de México) | © Kati Horna
2.Homenaje a los trabajadores del drenaje profundo, 1974-75. Tenayuca (Estado de México) | © Kati Horna
3.Monumento México, 1973. Tijuana (Baja California) | autoría desconocida

 

La cuestión de la forma invoca a la de la composición y del tamaño. Para Ángela Gurría, la monumentalidad fue otra forma de “abrir” la escultura a una larga audiencia, volviéndose arte público. La artista reivindica la necesidad de crear un escultura para el pueblo, connotando aquella que está en la vía pública, en el edificio, en el conjunto habitacional, o sea, a su alcance inmediato, la que no requiere búsqueda en el museo o requiere la posesión privada. [...] La escultura permanece en el museo o en la casa de los pocos coleccionistas. Y muy rara vez, nuestra sociedad emplea la escultura para visión y deleite de las masas.14 Este cambio de paradigma en la manera de hacer y difundir el arte escultórico inició a través de proyectos de grandes nombres del mundo de la escultura y de la arquitectura; P. Ramírez Vázquez, L. Barragán, F. González Gortázar, M. Goeritz, H. Escobedo, entre otros. Señales (1968) –que la artista había dibujado aún más grande que el resultado final– contribuyó a afirmar este nuevo interés por el arte público, al alcance de todos. Es una de las obras monumentales más emblemáticas de la artista pero otras intervenciones marcaron su trabajo como la instalación Río Papaloapan (1970) ubicada en la entrada del Museo de Arte Moderno o el Homenaje a la Ceiba (1976) colocado en el Hotel Continental (ambos situados en la ciudad de México). Sin embargo, otros proyectos tuvieron impactos aún más urbanísticos como el conjunto escultórico Juguetes Populares (1972) que rige el Parque Tollocan de Toluca (Estado de México) o del monumento Homenaje a los trabajadores del drenaje profundo (1974-75), localizado en Tenayuca (Estado de México); mientras que otros modelos de proyectos públicos o esculturas de gran formato no realizadas, como Resaca (1974) o Trompo chico (ca. 1970)15 atestiguan la fascinación de Gurría por lo monumental. La artista concibe la escultura como un diálogo entre lo gráfico y lo espacial, lo plano y lo tridimensional; defino la escultura cómo una idea que usa la forma como punto de partida de su propio desarrollo y al espacio como elemento en que se expresa la geometría de esa idea.16

14. — Gurría, Á. (1974) Discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes.

15. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

16. — Gurría, Á. (1974) Discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes.

 
 
 

 

conclusión.

 

Se puede decir que la práctica escultórica de Ángela Gurría condensa cambios fundamentales que experimentó esta disciplina en México durante la segunda mitad del siglo XX. Aunque la artista ha decidido perfilar ciertas consideraciones e intereses mediante un registro que es, evidentemente, moderno, su trabajo expresa el tránsito entre el legado del modernismo y preocupaciones presentes en el arte contemporáneo.17

En las últimas décadas, la prolífica obra de Ángel Gurría fue exhibida en tres exposiciones mayores. Su magna exposición retrospectiva: Ángela Gurría. Naturaleza exaltada, en el Museo de Arte Moderno, 2003-2004, dejó ver su enorme trayectoria y producción,18 mientras que la exposición “Ángela Gurría, Escuchar la materia” -presentada en Proyectos Monclova en 2021- presentó una selección de piezas que abarcan diferentes momentos de su evolución artística. Su última exposición fue realizada entre abril y julio del 2022 en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato con la curaduría de Daniel Garza Usabiaga en colaboración con Proyectos Monclova llamada “Ángela Gurría. Segunda naturaleza.”19

En 2013 y 2015, Ángela Gurría recibió respectivamente el Premio Nacional de Ciencias y Artes y la Medalla Bellas Artes, otorgada por la Secretaría de Educación Pública de México. Tras su fallecimiento [...] el Museo del Palacio de Bellas Artes anunció que prepara una exposición retrospectiva de su obra para el año 2024.20 La obra de Ángela Gurría marcó la historia de la escultura mexicana y contribuyó a darle más espacio a las mujeres tanto en el mundo del arte como en la sociedad. Su legado contribuye a entender cómo el arte escultórico evolucionó y moldeó al trabajo actual de muchos artistas mexicanos.

 

17. — Garza Usabiaga D. (2021), texto de sala de la exposición "Ángela Gurría, Escuchar la materia", presentada en Proyecto Monclova del 16 de junio al 21 de agosto del 2021.

18. — Muñoz, M. Á. (2018) Ángela Gurría. Los límites de la creación escultórica. Casa del Tiempo, revista de la Universidad Autónoma Metropolitana, núm. V.

19. — Barrón, M. (2023, 18 de febrero) Ángela Gurría (1929-2023), Arquine.
20. — ibid

Ángela Gurría,
retrato de la artista realizado en los años 70.
© Kati Horna

 

 

equipo editorial.

Romain Roy-Pinot
coordinador del área de investigación

Rocío García Camarero
arq. de restauración y rehabilitación de patrimonio

Aimée Mancilla Porraz
arq. de conservación del patrimonio

 

 

créditos foto de portada.

Ángela Gurría,

retrato de la artista realizado en los años 70.
© Kati Horna

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